Ácido Hialurónico: El ácido hialurónico lo conforman las células de la piel y forma parte de su tejido conectivo. Una de sus principales funciones es retener la humedad: tiene la capacidad de fijar entre 1000 y 10 000 veces su propio peso en agua (es decir, un gramo une entre uno y diez litros). A medida que envejecemos, la capacidad natural de la piel para producir ácido hialurónico se reduce, y es entonces cuando empiezan a formarse y acentuarse las arrugas.